◇ EL SISTEMA COMPLETO

Todo lo que hace nuboo, contado completo.

La portada te da el resumen; esta página te muestra el sistema por dentro, módulo por módulo. Todo lo que lees aquí ya funciona — lo que viene en camino está al final, marcado como lo que es.

Lo que trae, sin letra menuda.
6
medios de pago, incluido el fiado
Todos
los reportes, con filtros y exportación
6
roles con permisos por acción
Todos
los módulos de tu plan, completos y sin plugins
Ningún módulo es un plugin ni tiene costo extra: tu plan trae el sistema entero.
01 — VENTA POS

Cobra en segundos, también fiado.

La pantalla de venta está hecha para el mostrador: busca por nombre, código interno o pistola lectora, y cobra sin sacar la mano del teclado. El sistema no deja vender sin una caja abierta — cada peso queda amarrado a un turno.
  • Seis medios de pago — efectivo, transferencia, Nequi, Daviplata, tarjeta y fiado — que puedes mezclar en la misma venta.
  • Descuentos por línea o al total, IVA por producto y redondeo a $50 o $100, como se cobra de verdad.
  • Recibo de 80 mm numerado por sucursal, con reimpresión desde el historial cuando el cliente vuelve a pedirlo.
  • Si se elige un cliente, la venta queda en su historial — y si es fiada, contra su cupo.
02 — FIADOS

El cuaderno de fiados, sin el cuaderno.

El fiado no es una función más: es el módulo por el que nuboo existe. Cada cliente tiene su cupo y el sistema lo respeta por ti — la conversación incómoda la da la pantalla, no tú.
  • Cupo por cliente: si la venta se pasa del cupo, el sistema no la deja fiar. Al elegir al cliente te muestra cuánto debe.
  • Los abonos se reparten solos entre las deudas más viejas — nada de cuadrar a mano qué factura se paga primero.
  • Cada abono entrega un recibo numerado con el saldo nuevo: el cliente se va con su cuenta clara.
  • Cartera de un vistazo: quién debe, cuánto, hace cuánto — con filtro de mora a 30 días.
03 — CAJA Y TURNOS

Cierres que cuadran, o dicen por qué no.

Cada caja física lleva su turno con nombre y hora: quién abrió, con cuánta base, qué entró y qué salió. Al cerrar, el sistema compara lo esperado contra lo contado — y si no cuadra, la diferencia queda escrita, no en el aire.
  • Varias cajas por sede, cada una con su sesión de apertura y cierre independiente.
  • Un cajero tiene una sola sesión a la vez, y solo quien la abrió — o alguien con permiso — puede cerrarla.
  • Ingresos, gastos y retiros del turno quedan registrados con motivo y responsable.
  • El POS muestra siempre sobre qué caja y turno se está vendiendo; sin sesión abierta, no hay venta.
04 — INVENTARIO

Cada movimiento queda escrito.

El stock no cambia solo: cambia por una venta, una compra, un ajuste o una devolución — y cada movimiento guarda su motivo, su responsable y su hora. Cuando un número no te cuadre, el kardex te cuenta la historia completa.
  • Kardex por producto: la película de cada unidad que entró y salió, paginada hasta el primer día.
  • Lotes con fecha de vencimiento — para droguerías y alimentos — con alerta de lo que está por vencer.
  • Alertas de stock mínimo por producto, y combos que descuentan sus componentes al vender.
  • Anular una venta devuelve el inventario — también el de los combos, componente por componente.
05 — MESAS Y COMANDAS

El salón, la cocina y la cuenta, en el mismo sistema.

Se enciende desde la configuración y el POS se vuelve un restaurante: el salón con sus zonas y sus mesas, las comandas por rondas, y la cocina viendo en una pantalla lo que tiene que salir. Sin papelitos, y sin un segundo sistema al lado del que ya usas para cobrar.
  • Mesas y zonas por sede, con el estado calculándose solo: libre, ocupada o cuenta pedida. Nadie tiene que marcar nada.
  • Comandas por rondas, con nota por plato —«sin cebolla», «término medio»— que llega a la cocina y no al recibo.
  • El inventario se descuenta al comandar, no al cobrar: un plato servido y todavía no pagado ya salió de la nevera.
  • «Hoy no hay»: un interruptor por plato para lo que se acabó en la cocina. Manda sobre el inventario, porque un almuerzo preparado no lleva existencias y el sistema no puede adivinarlo.
  • Propina opcional, sugerida al cobrar y ajustable por el cajero. No suma a las ventas del día —no es del negocio— pero sí entra al cierre de caja, porque el billete está en el cajón.
  • La cuenta se cobra con el POS de siempre: los mismos medios de pago, el mismo recibo, el mismo consecutivo.
Cotizar para mi restaurante
06 — MENÚ QR

Tu carta en el celular del cliente.

Un código QR pegado en cada mesa. El comensal lo escanea y ve la carta con las fotos y los precios de tu negocio — sin descargar nada, sin registrarse. Y si quieres, pide desde ahí: el pedido le llega al mesero, que lo confirma.
  • Un QR por mesa, imprimible desde el panel en una hoja con la línea de corte, listo para recortar y plastificar.
  • La carta lleva la marca de tu negocio: tu logo, tu nombre, tu color. Nunca la nuestra.
  • El cliente pide desde la mesa y el mesero lo confirma con un toque: nada entra a la cocina sin que alguien del negocio lo haya visto.
  • Lo agotado se ve marcado y no se puede pedir. El «hoy no hay» se refleja al instante; lo que se acaba por inventario, en unos minutos.
  • Secciones de «lo que más piden acá» y «va bien con…» salidas de tus ventas reales — y que no aparecen mientras no haya ventas suficientes para que signifiquen algo.
Cotizar para mi restaurante
07 — DOMICILIOS

Del pedido a la puerta, en un tablero.

Se enciende desde la configuración y el domicilio deja de vivir en un cuaderno al lado del teléfono. Tomas el pedido con la dirección como la dice el cliente, lo mueves por el tablero mientras se prepara, y la venta se registra cuando alguien lo entrega — no antes.
  • El tablero de la sede: nuevo, confirmado, en preparación, listo y en camino, cada paso con su hora. Lo entregado, lo no entregado y lo cancelado se van al historial.
  • Zonas con su tarifa y su tiempo estimado: eliges la zona y el sistema sugiere el costo del envío, que quien toma el pedido puede cambiar. El envío va como línea propia en el recibo, no escondido en los productos.
  • Direcciones guardadas por cliente —«la casa azul frente a la ferretería» también sirve—, y para el que pide sin ser cliente, basta con su nombre y su teléfono.
  • El repartidor se asigna, y si el cliente va a pagar con un billete grande queda anotado con cuánto paga, para que salga con las vueltas.
  • Entregar genera la venta contra la caja abierta de la sede, con el mismo recibo y el mismo consecutivo de siempre. Sin caja abierta el sistema no lo marca entregado: lo dice, y el pedido se queda en camino.
  • Lo no entregado y lo cancelado piden motivo. Si no se entregó no se cobró, y el inventario nunca se movió.
08 — COTIZACIONES

Lo que prometiste es lo que se cobra.

Cuando alguien pide precio, la respuesta no debería ser un número suelto en un chat. Armas la cotización con tus productos y tus precios, la mandas como un enlace con la marca de tu negocio, y cuando el cliente acepta se vuelve venta sin volver a teclear nada.
  • Numerada por sucursal como cualquier documento del sistema. Mientras es borrador no tiene número ni enlace: para el mundo todavía no existe.
  • El enlace lleva tu marca: tu logo, tu nombre, tus datos. El cliente la abre en el celular sin instalar nada y acepta o rechaza desde ahí, con la fecha y el origen de la decisión guardados.
  • Fecha de vigencia, y vencida se muestra vencida sola — sin depender de que una tarea programada haya corrido esa madrugada. Extenderla es un clic, con permiso y con rastro de quién decidió honrar ese precio.
  • Descuentos por línea o al total, con el IVA calculado igual que en la venta, porque es la misma aritmética.
  • Se vuelve venta con un botón, y queda marcada con la venta que salió de ella. Si el cliente pide cambios, una versión nueva la reemplaza y la original se conserva: el cliente la tiene, y un documento enviado no se reescribe.
09 — PROMOCIONES Y CÓDIGOS

Ofertas que se aplican solas.

Dos cosas distintas que se llevan bien: la promoción que vive en el producto y se aplica sola en cualquier pantalla que lo venda, y el código que el cliente teclea en la caja. Ninguna de las dos depende de que el cajero se acuerde.
  • Promoción por producto: porcentaje o precio fijo, con su ventana de fechas. Rige igual en el POS, en la comanda del mesero, en la carta del QR, en el domicilio y en la cotización — un solo sitio decide el precio, así que no queda pantalla cobrando el precio viejo.
  • La vigencia se mira al vender: una promoción que termina a medianoche deja de aplicar a medianoche, sin depender de ninguna tarea programada.
  • Códigos con cupo y vigencia: porcentaje o monto fijo, sobre el total, sobre una categoría o sobre un producto, con compra mínima, tope de usos y tope por cliente.
  • El cupo se respeta aunque dos cajas cobren al mismo tiempo: un código de un solo uso no se entrega dos veces.
  • Anular la venta le devuelve el uso al cupo. El uso queda marcado como anulado, no borrado — quién lo usó y cuándo sigue escrito.
  • El orden es el que espera el negocio: primero la promoción del producto, después el código, y de último el descuento que el cajero ponga a mano, que se calcula sobre lo que ya quedó rebajado. El recibo lo muestra con su nombre.
10 — TALLAS Y COLORES

La misma prenda, en todas sus tallas y colores.

Cuarenta prendas por cinco tallas por tres colores son seiscientos productos, y escribirlos a mano es exactamente lo que un sistema tiene que evitar. Acá el modelo es uno y las combinaciones se generan solas — cada una con su stock, su código y su precio.
  • Un producto padre con los ejes que tu negocio necesite —talla, color, sabor, presentación— y cada combinación con su propio stock y su propio código de barras.
  • La matriz crea todas las combinaciones de una vez: eliges los valores de cada eje y el sistema arma las quince.
  • Precio por variante, cuando la XL cuesta distinto de la S.
  • La carga masiva entiende variantes: una fila por modelo crea el modelo y todas sus combinaciones, y una segunda plantilla llena códigos y stock talla por talla.
  • En el POS buscas «polo» y sale una fila, no quince: se elige la combinación en la matriz, con el stock de esa tienda. Con la pistola, el código de la M azul la agrega directo.
  • Los reportes suman por modelo o abren el detalle por combinación, con un interruptor.
Cotizar para mi tienda de ropa
11 — CONTABILIDAD

Los libros se escriben mientras vendes.

Cada venta, compra, abono y gasto genera su comprobante con partida doble, sin que nadie digite un asiento. Viene con una configuración estándar de referencia —las cuentas que usa un negocio como el tuyo— y tu contador la revisa y la ajusta: el sistema lleva los libros, no reemplaza a quien responde por ellos.
  • Libro diario, mayor por cuenta y balance de prueba, con su rango de fechas y su exportación. El resumen dice de entrada si algo quedó descuadrado.
  • El mapa de reglas está a la vista: qué cuenta toca cada cosa que pasa en el negocio, en una pantalla que se lee sin ser contador — y que tu contador puede cambiar.
  • Perfil tributario: si no eres responsable de IVA, el que te cobran suma al costo de la mercancía; si lo eres, se descuenta. Se elige una vez, en la configuración.
  • Nada se borra. Anular un documento emite el reverso de su asiento, con motivo y numeración propia: los dos quedan en el libro, y la corrección se ve.
  • Los meses se cierran, y cerrado no entran asientos con fecha vieja. Lo que llegue tarde no se cuela por detrás: queda en una bandeja hasta que una persona decida qué hacer con ello.
◇ Y TODO ESTO TAMBIÉN

Sin cobros aparte, sin plugins.

Todo esto viene incluido en cualquier plan, porque un sistema a medias no ordena ningún negocio.

Clientes y cartera

Historial de compras con el detalle de cada venta, estado de cuenta, cupo de fiado y saldo al día. El documento se valida: solo dígitos, sin inventos.

Compras y proveedores

Registra la compra y el inventario sube solo, con el costo actualizado. Cuentas por pagar por proveedor, pagos con historial y saldo.

Combos y kits

El desayuno sorpresa, el mercado familiar: arma combos con precio propio que descuentan sus componentes del inventario al vender.

Carga masiva

Sube productos, clientes y proveedores desde Excel o CSV. Antes de guardar te dice cuáles filas entran y cuáles no — con el motivo — y te devuelve las que fallaron.

Multi-sucursal y roles

Sedes con sus cajas y su gente. Roles base y roles propios con permisos por acción: el cajero ve su turno, el supervisor su sede, el dueño todo.

Bitácora de todo

Cada precio cambiado, venta anulada y caja cerrada queda escrito: quién, cuándo y desde dónde. Cuando algo no cuadre, la respuesta está a un filtro.

Stock por sucursal

Cada sede con su propio inventario, no un número repartido a ojo. Los traslados entre sedes mueven el stock en una sola operación, con documento numerado y las dos puntas escritas en el kardex.

Conteo físico del local

Cuentas con la lista en la mano y el sistema calcula la diferencia. Al cerrarlo deja el ajuste escrito con su motivo y su responsable, producto por producto.

Devoluciones y anulaciones

Devolver una venta —entera o una línea— reintegra el inventario y deshace el movimiento de caja, con motivo y bitácora. La venta original no se borra: queda con su historia.

Servicios, sin inventario de mentira

Corte de cabello, domicilio, alquiler: cosas que se venden sin llevar existencias. No se agotan, no entran al conteo y no disparan alertas de mínimo, porque nunca tuvieron unidades.

Qué se vende junto

Los pares que la gente se lleva junta y las horas en que de verdad entra la plata. Sale de tus ventas, no del promedio de nadie.

◇ PLANES

Paga solo por las cajas que usas.

Cada plan trae sus módulos completos. Sin plugins, sin sorpresas. Lo que cambia de un plan a otro es el tamaño —sedes, cajas, gente—, no qué puede hacer el sistema. Sin contrato de permanencia, y cancelas cuando quieras desde el panel. Y la tabla completa, porque comparar no debería ser un ejercicio de fe.

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Esencial
Para el negocio de una sola caja que quiere dejar el cuaderno.
$ 29.900 / caja / mes
−23% Precio de lanzamiento hasta el 31 de diciembre
EL MÁS PEDIDO
Profesional
Para negocios que crecen: varias sedes con sus cajas y su gente, y roles propios con permisos por acción. Todo lo del Esencial, completo, en cada sede.
$ 59.900 / caja / mes
−13% Precio de lanzamiento hasta el 31 de diciembre
Empresarial
Sin límites prácticos y con soporte prioritario.
Personalizado se cotiza con tu negocio
TAMAÑO
Sucursales13sin límite
Cajas16sin límite
Usuarios215sin límite
Productos100sin límitesin límite
VENDER
Venta POS con los 6 medios de pago✓✓✓
Fiados con cupo y abonos automáticos✓✓✓
Recibo 80 mm y reimpresión✓✓✓
Combos y kits✓✓✓
Menú QR con pedido desde la mesa✓✓✓
Cotizaciones con enlace público✓✓✓
Promociones y códigos con cupo✓✓✓
OPERAR
Cajas y turnos con cierre cuadrado✓✓✓
Inventario con kardex y carga masiva✓✓✓
Lotes y fechas de vencimiento✓✓✓
Compras y proveedores✓✓✓
Restaurante: mesas, comandas y cocina✓✓✓
Domicilios con tablero de estados✓✓✓
Variantes de talla y color✓✓✓
CONTROLAR
Reportes con filtros y exportación✓✓✓
Contabilidad: libros, mayor y balance✓✓✓
Roles y permisos por acción✓✓✓
Bitácora de eventos✓✓✓
ACOMPAÑAMIENTO
SoporteWhatsAppprioritarioprioritario
Puesta en marcha y capacitación——✓ incluida
Cotizar EsencialCotizar Profesional →Hablemos

Precios en pesos colombianos, por caja al mes. IVA no incluido. Todo plan empieza con días de prueba — sin tarjeta.

◇ EN CAMINO

Lo que viene — dicho como es.

Esto todavía no está en el sistema. Lo contamos porque está en nuestro plan de trabajo, no para venderlo antes de tiempo.

IMPRESIÓN

Recibo directo a la impresora

Un agente en el computador del negocio imprime solo al cerrar la venta, y abre el cajón.

SIN INTERNET

Modo desconectado

Vender aunque se caiga la red. La base ya quedó preparada; preferimos decirlo antes y no después.

Sin fechas prometidas. Cuando cada módulo esté listo y probado, aparecerá arriba — no aquí.

Cotiza con los datos
de tu negocio.

Cuéntanos cuántas sedes y cajas tienes y te armamos el precio exacto — sin comprometerte a nada.